De vacaciones sin desconectar: Adictos al Trabajo

¿Te vas de vacaciones y estás enganchado a tu smartphone contestando e-mails del trabajo? ¿Tus amigos y familiares te acusan de de dedicar más tiempo al trabajo que a ellos? ¿Sales el último de la empresa y no delegas tareas? ¿Te comunicas mejor en la empresa que fuera de ella? ¿Tienes sentimiento de culpabilidad? ¿Te pones nuevos trabajos para realizarlos en tus ratos de descanso? En definitiva, ¿eres incapaz de desconectar de tu actividad laboral?

Si has contestado un “sí” a cada una de estas preguntas, probablemente sufres adicción al trabajo. En la mayoría de casos, esta patología se produce porque el trabajador busca una vía de escape para evadir problemas afectivos en la familia o la pareja. En España, más del 8% de la población activa dedica más de 12 horas al día a su profesión para huir de sus problemas, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Suelen exigirse mucho más a sí mismos de lo que la empresa les obliga.

El perfil del adicto al trabajo es el de un profesional liberal muy perfeccionista, de alto rango y afán del éxito. Se trata de una persona ambiciosa e individualista, con un rango de edad desde los 35 a 40 años y se ubica especialmente en la clase media-alta.

Como todas las adicciones, la del trabajo también sufre sus propias etapas. La primera, la más dorada, la época del triunfo. “Es el momento de los buenos resultados, siempre va con prisa y vive para el trabajo, pero las mieles del triunfo son su mejor medicina”. La segunda, la irritabilidad. “El adicto se impone, no soporta que le contradigan, no tiene tiempo para descansar, se enfada con la familia y empieza a abusar de fármacos para poder conciliar el sueño”. La última, la más preocupante, cuando el motor se queda sin gasolina y se sumerge en una etapa depresiva. Es aquí, cuando deben acudir a un profesional que les desintoxique y les ayude a buscar un equilibrio entre la actividad profesional y la personal.

Para prevenir la adicción al trabajo ten presente que hay una gran cantidad de cosas para disfrutar, no sólo el trabajo; delega tareas; la jornada laboral es de 8 horas y que el trabajo para realizar en casa debe ser la excepción.

Ser trabajador es una virtud, pero serlo en exceso hasta tal puto de llegar a la adicción, se convierte en un riesgo psicosocial.

Si después de leer este artículo te has sentido identificado, deja tu smartphone a un lado cuando te vayas de vacaciones y en tu tiempo libre, es cuestión de salud.

CINC, Centro de negocios y Asesoría de empresas

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