Siete ideas para convertir tus presentaciones en público en experiencias

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Siete ideas para transformar tus presentaciones en experiencias

Imagen extraída del portal www.elartedepresentar.com

Aprovechando que últimamente estamos organizando varios eventos relacionados con el coaching y branding personal y profesional, en CINC hemos creído que también podría ser positivo redactar un artículo sobre coaching para ponentes, aquellos profesionales de la comunicación que deben dar lo mejor de sí y llegar a la audiencia en apenas treinta minutos o una hora de presentación.

Cómo ya habréis podido observar, está quedando obsoleto el modelo de comunicación unidireccional en el que un ponente (o presentador) omnisciente sube al estrado para impartir conocimiento magistral a sus ignorantes alumnos. Quedarse sentado y callado escuchando a un ponente tampoco es el mejor marco de aprendizaje. Las audiencias ahora quieren participar, no ser meros espectadores pasivos.

Las presentaciones son cada vez más conversaciones. La audiencia tiene mucho que aportar, que preguntar, que poner en duda. Así que compromerterla activamente en tu presentación es una muy buena idea. Toda presentación debería ser una experiencia para el disfrute y enriquecimiento de todos. Permite a la audiencia formar parte activa en ella. Interactúa, escucha y aprende a leer sus rostros, ya que si no se involucran en tu presentación, tú serás el único responsable.

¿Cómo puedo convertir mi presentación en una experiencia para los asistentes?

  • Formula preguntas: preguntas retóricas que no esperan respuesta, pero que les permiten reflexionar; preguntas cerradas que se responden levantando la mano; preguntas abiertas que se responden de forma más elaborada; etc. Cuando preguntes deja la respuesta abierta, no se trata de expresar interrogativamente tus propios pensamientos.
  • Provoca el movimiento: las presentaciones tradicionales producen un efecto sedante en la audiencia. Innova con actividades que les obliguen a mover su cabeza y también sus pies, como las que reseñé en esa entrada.
  • Crea actividades de grupo: juegos de rol, sesiones de brainstorming, juegos de construcción, dibujos, grupos de discusión, tareas informáticas, estudios de caso, seguro que puedes inventar actividades sencillas que puedan realizarse en muy poco tiempo y que requieran que unos miembros de la audiencia hablen y se relacionen con otros.
  • Haz pausas: las pausas en tu discurso (y en la jornada del día) ayudan a que la audiencia interiorice los contenidos, los haga suyos y descanse.
  • Abre el backchannel: abre el backchannel a la participación de la audiencia para que te hagan preguntas, para que añadan información o complementen tus datos, para crear encuestas y votaciones, para proponerles desafíos o retos, para ofrecer materiales adicionales, etc. Una pantalla y un #hashtag bastarán para ello.
  • Saca al público al escenario: igual que los magos siempre sacan algún voluntario de entre el público, podrás compartir -en algún momento en concreto- el escenario con algún asistente, para escenificar situaciones o ilustrar puntos clave de tu presentación.
  • Organiza un juego: ya sea de agudeza visual, memoria, destreza manual o conocimientos generales. Un juego bien elegido que ilustre algún punto de tu presentación puede ayudarte a que el público se lo pase bien, disfrute e interiorice la presentación.

Éstos son algunas técnicas para mejorar nuestras presentaciones en público. No debemos olvidar que la audiencia nunca se duerme si está en el centro de la experiencia. ¡Estamos abiertos a escuchar más consejos y buenas prácticas!

Fuente: www.elartedepresentar.com

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