Más allá de la cesta de Navidad


La Navidad está al caer y el ambiente navideño lo empezamos a palpar en todas partes: centros comerciales, calles, personas, … y cómo no, en las empresas. Llega el momento del año en el que las empresas, ya sean pequeñas, medianas o grandes dedican tiempo y esfuerzo para pensar en el regalo que le harán a sus clientes, proveedores, trabajadores, etc.

El principal inconveniente es el presupuesto que cada empresa tenga y a raíz de ahí empezar a pensar en el qué. Algunos libros hablan sobre el arte de regalar, qué regalar, cuándo, a quién, con qué motivo y objetivo, cómo lo haces llegar y cómo lo presentas, variables que a menudo suelen pasarse por alto y que conllevan costes elevados para la empresa, pero el valor percibido por parte del receptor varia mucho dependiendo si se tienen o no en cuenta estos detalles.

Las empresas utilizan el regalo como forma de comunicación y lo expresan a través de un objeto. Por ello, deben saber elegir, utilizar regalos creativos e innovadores y realizarlo de la forma más adecuada, es el mejor modo de transmitir los mensajes. Claro está, que no todas las empresas tienen en cuenta estos aspectos y que muchas de ellas no ven más allá de la cesta de Navidad.

CINC, Centro de negocios y Asesoría de empresas

4 Responses to Más allá de la cesta de Navidad

  1. Monica dice:

    Es cierto, estamos a puertas de la Navidad, que duda cabe, pero por qué en esta fecha en la que debemos celebrar el nacimiento de nuestro Señor, las área de Relaciones Públicas o similares comienzan a pensar en qué regalar, cuándo, y a quién, y muchas veces cuanto más costoso el regalo mejor, a ello se agrega la segmentación de los regalos -en la misma compañía- por el tipo de cliente.
    No consideran que sería más útil que a inicios del año se tenga programado «algo» que genere valor a la compañía para fidelizar a nuestros clientes internos y externos.

  2. Mercedes dice:

    En mi opinión el arte de regalar tiene que ver con el arte de escuchar.
    Si es escuchamos a las personas y nos interesamos de verdad por ellas sabremos lo que les ilusiona. En muchas ocasiones nos llevaríamos grandes sorpresas y además acertaríamos a un coste muy asumible.
    La organización que actuán así fidelizan de un modo impecable a las personas y obtienen un beneficio cuantificable.
    El mundo lo mueven las emociones.

  3. neus dice:

    Está bien, como Mónica comenta, de programar algún regalo para los clientes a principios de año, pero igual que como personas nos hacemos regalos entre familiares para Navidades y no sería lo mismo omitir el obsequio y darlo en otro momento, esto trasladado a las empresas es lo mismo, es la excusa para tener una atención a los clientes, y sobretodo si siempre se ha hecho por estas fechas es difícil luego eliminar el regalo.
    También como Mercedes comenta lo ideal serí poder discriminar y poder dar un regalo lo máximo personalizado a los intereses, aficiones o necesidades de cada persona, pero si ya nos cuesta pensar en los regalos de las personas de nuestro alrededor que realmente conocemos, no me puedo ni imaginar el rompecabezas que causaría a una empresa con cientos de clientes a nivel de coste, tiempo, etc. se haría imposible la gestión :)

  4. David dice:

    Sobre el tema de los regalos personalizados, nosotros estamos trabajando en ello. ¿Como de personalizado puede ser un regalo si puedes saber lo que uno quiere?
    Esto es precisamente lo que nuestra plataforma pretende resolver, tener un punto de encuentro entre el que puedes regalar a alguien y el que ese alguien quiere.
    Si alguien está interesado en conocer más al respecto estoy a vuestra disposición.
    David

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